lunes, 30 de marzo de 2009

-Vale,si,es demasiado tarde para eso-concluyó Claudia.
-Cariño,no haces más que torturarme la cabeza,primero una cosa y luego otra...asi no hay quien se aclare. Pero no importa,porque a ti te lo permito absolutamente todo-añadió Richard.
-Yo también te lo permito casi todo.
-Y qué es lo que no me permites?-preguntó Richard.
-Dos cosas.
-Cuáles?
-Que me quieras más que a tu vida misma y...
-Y?-preguntó Richard, impaciente, mientras ponía cara de travieso.
-Y que no me dejes quererte.
-Claudia,sabes que para mi eso no es algo que niege, de ninguna forma,eso es lo que sueño todos los días que hagas.
-Ya lo hago, lo hago desde el día que te conocí.
-Yo incluso antes de que te conociera,antes de que el mundo existiera y yo naciera, estaba esperando encontrarme contigo. Porque yo he nacido para amarte. Quizás sea mi única función en la Tierra,pero desde luego no menos importante que las otras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario