Tiempo después se separaron, Kerry tenía que irse a trabajar al bar.
-Cariño,te lo prometo, algún día esto solo será un recuerdo-dijo Leo.
-Lo sé Leo, pero quiero que esta magia siga existiendo-dijo con una tímida sonrisa.
- Existirá, lo sabes. ¿Por qué no llamas a tu jefe y le dices que estás enferma?-preguntó con interés Leo.
-Amm,¡eso está mal Leo! Pero para que veas, yo también me sacrifico por ti, no iré- dijo Kerry
-Eres una traviesa, ¿lo sabías?-dijo traviesamente Leo.
-Claro, pero tú no te quedas atrás-respondió Kerry mientras cogía el teléfono movil para llamar al trabajo.
-Cariño, no pierdas ni un segundo más en tonterías ya se lo dirás mañana, ahora vamos a estar solos tú y yo, ¿vale?-conveció Leo a Kerry.
-Mmmm,eres una mala influencia para mi, quizá debería alejarme más tiempo de ti, no me gusta la idea de volverme una bruja…
-No vuelvas a decir eso ni de broma-dijo serio,aunque se le veía una sonrisa tímida, escondida, entre sus labios.
-Señor Leo, a veces usted me da miedo- sonrió Kerry.
-¿Ah sí? Pues tú tampoco te quedas atrás-dijo finalmente Leo.
-¡Eh¡ Comandante Leo, ¿no crees que ya hemos tenido una larga conversación?-sonrión de nuevo picarona Kerry.
-Ah, creo que ya te comprendo querida, sobran las palabras-dijo mientras se echó en la cama nuevamente.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

hahaha vaya par de enamorados.
ResponderEliminarPodrían estarse asi siglos sin cansarse
Me encantan estas entregas de Kerry y Leo.
Por cierto hoy hago publicida de tu blog, te lo mereces.
Unbeso!
espero mas textos!